Entrevista_Lucia_Solari

Lucia Solari como Lady Capuleto en Romeo y Julieta de Jean-Christophe Maillot. Foto: Emma Kauldhar


Lucia Solari


Acabas de bailar el papel de Lady Capuleto en Romeo y Julieta de Jean Christophe Maillot.
Lady Capuleto ha sido uno de mis papeles favoritos hasta ahora. Fue genial poder trabajar con Maillot y su equipo de Montecarlo durante siete semanas completas, sin tener que ensayar nada más; la satisfacción es mayor. Maillot también fue bailarín de Hamburgo, por lo que me sentí muy cómoda con sus movimientos; sus pasos me venían de manera natural por la influencia de Neumeier. Yo bailé con el Ballet de Hamburgo durante ocho años.

¿Cómo fue trabajar con John Neumeier?

Es un hombre que tiene tanto conocimiento- no sólo sobre la danza, sino sobre el arte y la vida. Cualquiera podría aprender de él, no sólo los bailarines. En su trabajo, todo tiene sentido, todo tiene una intención. Trabajar con él es muy flexible; no quiere que pongas ese brazo ahí porque va ahí, sino que si tú como bailarín sientes que debería ir en otro lado, o que tu personaje lo colocaría en otro lugar, a él no le importa que lo hagas, con tal de que lo sientas. He aprendido mucho de él- y no sólo de él, sino que al estar en Hamburgo, pude ver y trabajar con generaciones anteriores de bailarines, que traían consigo mucho bagaje que querían compartir. Todos nos transmitieron su experiencia, algo que no tiene valor.

¿Cómo llegó la oportunidad de unirte al Northern Ballet?

Tras ocho años en Hamburgo, estaba preparada para buscar nuevas cosas, así que comencé a mirar a otras compañías. En Hamburgo, nuestro director también era nuestro coreógrafo, y quería encontrar una compañía en la que el director también fuera coreógrafo- de las cuales hay pocas. Cuando un director también crea el ballet, éste tiene más vida, porque puedes cambiar cosas; es más interesante, ves cómo crece la obra. Y me encanta formar parte del proceso creativo. Kenny (Tindall) estaba en Hamburgo por esa época, creando una pieza para la compañía joven. Por entonces yo no sabía mucho sobre el Northern Ballet, así que fui a charlar con él. Me dijo que debería ir a Leeds a tomar clase y hacer la audición, cosa que hice, y tras mi audición David Nixon me ofreció un contrato. Eso fue hace dos temporadas, justo cuando creaban El Gran Gatsby, y pensé que sería el lugar ideal para mí.


Lucia Solari como Lady Capuleto en Romeo y Julieta de Jean-Christophe Maillot. Foto: Emma Kauldhar

¿Qué es lo que te atrae del trabajo del Northern Ballet?

Lo principal es que David es director y coreógrafo. Y luego que gran parte del trabajo que hacemos es narrativo. Siempre me ha gustado el trabajo narrativo; si la coreografía dice algo, me interesa. Bailar por bailar es otra cosa. Si lo que haces tiene un mensaje, si envía al público a casa pensando, entonces tiene valor. En Hamburgo hacíamos mucho trabajo narrativo. Creo que es lo que realmente hace que la danza se comunique con el público. También me gusta formar parte de la creación de los ballets. Es por eso que La Cenicienta de Nixon ha sido uno de mis mejores momentos junto a la compañía hasta ahora. Es el primer proceso creativo del que tomé parte en el Northern Ballet, y esto hace que sientas más afecto hacia el ballet, y te da una conexión más personal. Me encanta que tengamos tantos ballets con personajes tan distintos. En estos momentos estoy trabajando en Cathy, de Cumbres Borrascosas; aún me queda mucho por descubrir. Tengo la sensación de que va a ser uno de esos papeles que marcan mi carrera.

Háblame sobre mudarte a Inglaterra.

La mudanza fue algo más suave que cuando me fui de Italia a Alemania a estudiar en la Escuela del Ballet de Hamburgo, después de que me ofrecieran una beca en el Prix de Lausanne, cuando era adolescente. Esta vez venía de Alemania- ¡el clima no es tan distinto que en Italia o Uruguay! Todos me recibieron muy bien aquí. A lo que sí tuve que adaptarme es a la manera de trabajar. Aquí, incluso si bailas esa noche, trabajas hasta las 17:30. En Alemania, si bailas esa noche, acabas a la 13:00, lo que te da tiempo para ir a casa y relajarte antes de actuar- lo principal es la función de esa noche. También es distinto porque en Hamburgo teníamos nuestra propia ópera, y el Northern Ballet es una compañía que gira. ¡Hacemos muchas giras! Me gusta viajar, y creo que es algo positivo. Cuando bailas el mismo ballet, si es en la misma ciudad y teatro, es posible que te acomodes y entres en modo automático. Cuando bailas en teatros distintos, en nuevos espacios, tienes que aportar algo nuevo al ballet. Lo mantiene fresco. Es un nuevo público cada vez, que no te ha visto, así que tienes que tomártelo como si fuera la noche del estreno cada noche. Hace que cambies la psicología de tu trabajo.


Lucia Solari en El Cascanueces. Foto: Emma Kauldhar

¿Te gusta la ciudad de Leeds?

Leeds está creciendo; siempre traen cosas nuevas, lo que la mantiene viva. Hay mucho movimiento de gente, cosa que trae variedad y posibilidades. No es un lugar quieto o estancado. No está muy lejos de Londres- ¡pero los alquileres son mucho más baratos! Aquí en la compañía tenemos a Javier (Torres) y a Teresa (Saveedra Bordes), de Cuba y España, así que tenemos nuestro pequeño grupo latino y hacemos muchas cosas juntos, que es muy bueno.

¿Algún papel con el que sueñes con bailar? ¿Coreógrafos para los que te gustaría trabajar?

Me encantaría bailar Julieta. Y en cuanto a coreógrafos: Mats Ek. Me gustó mucho su Julieta y Romeo, pero preferiría bailar su Giselle o Carmen. Creo que la oportunidad de trabajar con él sería increíble- tengo entendido que es un hombre muy inspirador, tan inteligente, tan interesante, y con tanta atención al detalle. También me gustaría bailar Kylián, y bueno, ¡tantas cosas!


Lucia Solari como Lady Capuleto en Romeo y Julieta de Jean-Christophe Maillot. Foto: Emma Kauldhar

¿Algún otro sueño?

Me gustaría mucho coreografiar. Me interesa bastante. Hice algo en la Escuela de Hamburgo- creé algunas piezas de estudiantes que fueron escogidas para salir de gira. Es algo que siempre tengo en mente, pero hasta ahora siempre ha sido difícil ya que tengo tantas responsabilidades y estoy bailando tantos papeles- realmente no tengo tiempo. He comenzado a crear solos y pasos a dos, pero una vez que empiezo, ¡ya está! No duermo durante siete días, ¡y tengo que bailar! Creo que cuando lo haga, tengo que hacerlo bien, así que espero que algún día llegue la oportunidad de hacerlo.

¿A qué país llamas “casa”?

Nací en Montevideo, Uruguay, pero con seis años, mi familia se mudó a Italia. Mi padre es músico, guitarrista, y el dieron una beca para estudiar en Italia, así que nos mudamos con él. Luego fui a Alemania a estudiar, y pasé catorce años allí, con la Deutsche Oper am Rhein y en el Ballet de Hamburgo. Así que diría que mi familia es mi hogar. Me siento más uruguaya que italiana, ¡pero me fui hace tanto de Uruguay! Dondequiera que esté mi familia, ahí está mi hogar, ya sea Italia, Alemania o Rusia. Lo que sí pienso es que cuando deje de bailar, me gustaría volver a Uruguay, porque aunque viví en Italia, en Alemania durante catorce años, y ahora en Inglaterra, mis raíces siguen estando en Uruguay.

© Danza Europa y Américas no. 062 - Abril 2015