Criticas-Sodre

 Ballet Nacional Sodre en Coppelia de Enrique Martinez. Foto: Santiago Barreiro
Ballet Nacional Sodre - Teatros del Canal, Madrid
Coppélia/Una velada con Duato y Kylián

Tras pasar por el Teatro del Liceu de Barcelona, el Ballet Nacional Sodre de Uruguay, dirigido por Julio Bocca, visitó los Teatros del Canal para ofrecerle al público madrileño dos programas de danza: Una velada con Duato y Kylián y Coppélia. 

Ballet Nacional Sodre en Coppélia. Foto: Santiago Barreiro

Basado en un relato de E.T.A. Hoffman, la Coppélia de Enrique Martínez fue creada para el American Ballet Theatre en 1968. La alegre partitura de Delibes contribuye a que este ballet se presente como un cuento ligero si bien nos recuerda también que contiene un auténtico drama pues Coppelius el inventor, el único habitante del pueblo con espíritu creativo que no pasa su tiempo entregado a rituales y fiestas, es un marginado. 

El día que yo asistí, el personaje de Swanilda estuvo interpretado por la bailarina Ariele Gomes. Nada más comenzar el ballet, dejó claro en su variación que es una intérprete excelente, con gran musicalidad y capacidad expresiva, atenta a los detalles, sutil pero precisa en su acentuación, limpia y concisa en las posiciones y, a la vez, fluida en el movimiento. En el papel de Franz, el español Ciro Tamayo fue un gran partenaire. Apasionado pero cuidadoso, destaca además por su ballon y extensiones si bien puede trabajar en la suavidad de la recepción de sus saltos y en la limpieza de algunas de las posiciones.

Ballet Nacional Sodre en Coppélia. Foto: Santiago Barreiro

En general, todos los bailarines del Ballet Nacional de Uruguay son excelentes. Los chicos destacan por la suspensión de sus saltos y las chicas por su limpieza y vivacidad y el espectador puede percibir fácilmente que está ante una compañía en la que todos los intérpretes están motivados. Se nota que tienen esa ilusión del que sabe que está embarcado en un proyecto apasionante: colocar a la compañía sudamericana entre las mejores del panorama internacional. 

Ballet Nacional Sodre en Coppélia. Foto: Santiago Barreiro

El segundo programa presentado por la agrupación, Una velada con Duato y Kylián no fue tan brillante como Coppélia. La noche comenzó con un clásico del coreógrafo checo, Petite Mort. Uno no se da cuenta de la inmensa dificultad que alberga esta pieza hasta que ve a una compañía que tiene que esforzarse demasiado para interpretarla y eso fue lo que ocurrió en esta ocasión. Hubo bastantes desajustes: problemas de espacio y sincronización en la sección inicial de los floretes, momentos tensos en los dúos… Los bailarines parecían nerviosos y no consiguieron entregarse plenamente a la pieza. 

Without words, de Nacho Duato, salió mejor parada y, cerrando la velada, Sinfonietta, también de Kylián, fue una elección perfecta para enmendar el ligero gusto agrio que nos había dejado el primer trabajo.

JESÚS R. GAMO

Extracto de un texto más largo publicado en inglés en el número de Marzo de la revista Dance Europe