Criticas - Russell Maliphant

  Russell Maliphant Company - Lucia Lacarra en Broken Fall. Foto: Russell Maliphant Company
Russell Maliphant Company
Conceal / Reveal - Teatros del Canal, Madrid

Conceal/Reveal es un programa triple de danza que, en esta ocasión, contó con la participación de las estrellas de ballet Lucía Lacarra y Marlon Dino pero también se podría decir que es una clase magistral sobre las posibilidades de la danza y la iluminación: el espectador presencia una multitud de interacciones entre el cuerpo y los focos de un teatro. El coreógrafo Russell Maliphant y el diseñador de luces Michael Hulls llevan trabajando juntos mucho tiempo y han conseguido desarrollar un lenguaje en el que una forma artística no aparece subordinada a la otra. Ambas dialogan al mismo nivel creando un universo en el que la danza y la luz son las auténticas estrellas del paso a dos. 

Interpretada por Marlon Dino, Dana Fouras, Lucía Lacarra, Erik Murzagaliyev y Yu-Hsien Wu, Piece Nº. 43 abrió la velada. El solo de Yu-Hien Wu fue impresionante. Su danza es expansiva pero controlada, rica en matices, aérea y bien anclada al suelo al mismo tiempo. Cruzando el escenario en una diagonal mientras la luz le iba abriendo camino, éste fue uno de los momentos más espectaculares de la noche.

<<both, and>>es un solo interpretado por Dana Fouras en el que se juega con un conjunto de luces que, colocadas al fondo de la escena, van iluminando a la bailarina desde diferentes ángulos para proyectar sombras de su cuerpo sobre una gasa que cuelga a modo de cuarta pared. El movimiento de Fouras es poderoso, rápido en las caderas y suave en el torso. Esto, combinado con la rítmica de la partitura musical de Mukul y el vestido largo de Stevie Stewart, le dio a la danza un cierto gusto a medio camino entre flamenco y oriental. 

Originalmente interpretada por Sylvie Guillem y los Balletboyz, Broken Fall es un trío precioso, una suerte de guirnalda misteriosa que se desarrolla bajo un cielo hecho de luces plateadas y color bronce que, colgadas en grupos de tres, crean una geometría muy marcada. Parece como si el techo estuviera impreso con una greca de alguna cerámica griega antigua. La rotundidad de los planos de la coreografía, un bucle que va avanzando en círculo por la escena revelando diferentes ángulos de los movimientos, también contribuye a crear esa atmósfera de una temporalidad intrigante. Al final, los chicos se van y Lacarra, que interpreta en esta ocasión el papel femenino, queda sola en la escena. Bajo una luz más sombría, sus developpés parecen navajas rajando el alba.

Jesús R. Gamo