Críticas - CND - In the Night - Anhelos y Tormentos - Suite No. 2 Romance - Raymonda

Compañía Nacional de Danza en In the Night de Robbins. Foto: Jesús Vallinas.
Compañía Nacional de Danza Teatro Real, Madrid
In the Night / Anhelos y Tormentos / Suite nº 2, Op. 17. III: Romance / Raymonda Divertimento

La Compañía Nacional de Danza ha cerrado su temporada con un programa mixto que aglutina piezas de muy diversos estilos y que reafirma el actual compromiso de la misma: ser una agrupación híbrida con un repertorio que combina obras clásicas, neoclásicas y contemporáneas. La noche comenzó con “In the Night” (1970), de Jerome Robbins, una sucesión de tres dúos protagonizados por bailarines vestidos con trajes de fiesta y muchas joyas que expresan su amor en lo que parece una noche estrellada, casi como si, por un momento, hubieran escapado del bullicio de alguna fiesta de la clase alta para poder estar unos minutos a solas. Si uno consigue pasar por alto este tipo de aspectos, sobreponerse al empalago y ver más allá, tal vez pueda disfrutar del lenguaje coreográfico, de la música de Chopin –tocada en este caso en directo por el pianista Carlos Faxas-, y de las interpretaciones de los bailarines. Giulia Paris, acompañada por Alessandro Riga, destacó por la suavidad de su torso. Es limpia en la ejecución, precisa y correcta, y una mayor amplitud en el movimiento y contundencia en su estar en escena la harán ser una gran bailarina. Kayoko Everhart y Moisés Martín Cintas son intérpretes maduros y, aunque tuvieron algunas dificultades en los pasajes más intrincados, defendieron bien el segundo dúo. Aída Badía y Esteban Berlanga se entregaron absolutamente a la música aprovechando la inercia del movimiento e hicieron que la coreografía alcanzara su clímax a nivel físico. La última parte, con ese misterioso encuentro entre las tres parejas, en una atmósfera como irreal, hecho de unísonos y cánones, acaba finalmente por torcer ligeramente esta propuesta, haciéndola menos unívoca, abriendo la puerta a la reflexión sobre temas como el tiempo, el espacio y el amor. Estrenada este año en Barcelona, era la primera vez que podíamos disfrutar en Madrid de “Anhelos y Tormentos” de Dimo Kirilov. Fue muy interesante ver esta pieza inmediatamente después de “In the Night” pues juntas crean un fuerte contraste y es realmente satisfactorio constatar que la compañía tiene bailarines que pueden defender tan bien estilos tan diferentes. El trabajo de Kirilov destaca por la organicidad de sus dúos en los que las elevaciones ocurren casi sin darnos cuenta, siempre aprovechando el peso del cuerpo y la inercia del movimiento. Emilia Gisladöttir, Jessica Lyall, Mar Aguiló, Tamako Akiyama (en calidad de bailarina invitada), Daan Vervoort, Isaac Montllor, Mattia Russo y Antonio de la Rosa son todos excelentes bailarines con gran dominio del vocabulario contemporáneo, vehículos perfectos para esta pieza hecha de cuerpos que van sembrando la escena de brasas, ligeramente incandescentes tras breves destellos fugaces. Rosa Torres-Pardo, compartiendo escenario con los bailarines, interpretó al piano la música de Enrique Granados y, siempre atenta a la coreografía, enredó de movimientos los tiempos de la partitura. Tras el descanso, pudimos ver “Suite nº 2, Op. 17. III: Romance” (1987) de Uwe Scholz, una propuesta envuelta por una estética despojada, casi minimalista, que pone el foco central en el trabajo coreográfico. Nandita Shankardass, Rodrigo Sanz y Benjamin Poirer la ejecutaron con sobriedad y corrección. Le siguió “Raymonda Divertimento” (2013), de José Carlos Martínez a partir de la coreografía original de Marius Petipa en su versión de Rudolf Nureyev. Esta pieza, que ya hemos podido ver en varias ocasiones, ha ganado con el rodaje. Las secciones del cuerpo de baile están más pulidas y respira, en general, como conjunto, con mayor profundidad. En el papel masculino principal, Anthony Pina volvió a entusiasmar a todos con la suspensión de sus saltos y la limpieza de sus giros regalándonos instantes de esos que se quedan brillando en la memoria.

Jesús R. Gamo