Ballet Bolshoi - Londres

Ballet Bolshoi - Olga Smirnova y Denis Rodkin en Don Quijote. Foto: Emma Kauldhar.
Ballet Bolshoi
Don Quijote / Las Llamas de París / La Fierecilla Domada - Royal Opera House, Londres

Este año se cumplen sesenta desde que el Ballet Bolshoi actuara por primera vez en Londres. También ha sido la primera gira de esta agrupación por el Reino Unido con el nuevo director, Makhar Vaziev, que sustituyó a Sergei Filin a principios de este año. La compañía presentó cinco ballets completos comenzando con la nueva producción de Don Quijote de Alexei Fadeyechev. La noche del estreno estuvo liderada por Olga Smirnova, una bailarina lírica de proporciones perfectas que acaba de ser ascendida a la categoría de primera bailarina, junto con Denis Rodkin. Si bien Smirnova no cumple a priori con los requisitos ideales para interpretar a Kitri, se entregó al papel con brío y con una técnica inmaculada. Por su parte, Rodkin, con sus impresionantes saltos y devastadora sonrisa, es un Basilio innato. Ballet Bolshoi en Don Quijote. © Emma Kauldhar. Otro de los elencos estuvo protagonizado por Ekaterina Krysanova que, fiera y brava, parece haber nacido para ser kitri (ejecutó los fouettés a una velocidad tremenda). Tuvo además la fortuna de tener como Basilio a Semyon Chudin que la elevaba sin esfuerzo en milésimas de segundo. Fue impresionante, la seguridad que ambos emanaron es asombrosa. Anna Tikhomirova, que interpretó a la bailarina de la calle, es otro gran talento (sus jetés son afiladísimos) y Anna Nikulina fue una Reina de las Dríades muy lírica. Sin embargo, a pesar del gran impacto que crean los protagonistas, el verdadero valor de esta producción recayó en los bailarines del cuerpo de baile que movieron sus abanicos, capotes y copas con un fervor contagioso. Ballet Bolshoi - Margarita Shrainer como Kitri en Don Quijote. © Emma Kauldhar. Debo también remarcar que Margarita Shrainer, que todavía está en el corps de ballet, hizo un debut correcto como Kitri el 28 de Julio. Está claro que Vaziev ve mucho potencial en esta joven y prometedora intérprete. Ekaterina Krysanova, la única bailarina principal que estuvo en los cinco ballets que se presentaron, lideró la primera representación de Las Llamas de París de Ratmansky. Su energía fue inconmensurable, su técnica espectacular y sus dotes como actriz absolutamente emocionantes. Su amor por Philippe, interpretado con fuerza por Igor Tsvirko, fue incuestionable lo cual es muy importante porque, a pesar de todos los matices políticos de este ballet, Las Llamas es fundamentalmente una historia de amor (una historia de amor doble, para ser más exactos). El segundo romance que propone es el del hermano de Jeanne, Jerome (interpretado por Denis Savin) y Adeline (Nina Kaptsova), la hija del Marqués Costa de Beauregard, un miembro de la odiosa aristocracia contra la que los Marseillais se están revolviendo y que está convencido de que su estatus le da el derecho a abusar de chicas jóvenes. El elenco aquí resultó algo raro ya que Semyon Chudin, encargado de retratar al infame bastardo, no tiene un ápice de maldad en su cuerpo y aunque sus pies son fabulosos (con empeines increíbles) no es el mejor para encarnar al malo de la película. Puede resultar extraño que este ballet sobre la Revolución Francesa, que rara vez se pone en escena en Francia, sea tan popular en Rusia hasta que uno piensa en la historia, el levantamiento de las masas contra la clase dominante, que tiene un hilo argumental parecido a Espartaco. Ballet Bolshoi - Artem Ovcharenko en Las Llamas de París de Ratmansky © Emma Kauldhar. Sin embargo, no había muchos espectadores en la Royal Opera House que estuvieran interesados en la historia y el foco, inevitablemente, estuvo puesto en la danza, sobre todo en el ballet que hay dentro del ballet en el primer acto y en el paso a dos del segundo. El primero es un divertimento, Rinaldo y Armida, que se interpreta para la corte. Ofrece una oportunidad excepcional para disfrutar de mucho virtuosismo y estuvo interpretado con gracia por Anna Tikhomirova y Artem Ovcharenko. En el pas de deux del segundo acto, Krysanova y Tsvirko derrocharon una energía que llegó hasta las últimas esquinas del anfiteatro. A parte de los cuatro grandes ballets clásicos, la compañía presentó La Fierecilla Domada de Jean-Christophe Maillot que fue la revelación de la temporada y, para muchos, el punto álgido. Creada para esta agrupación en 2014, en uno de sus periodos más oscuros, esta elegante producción lleva a sus intérpretes a darle una nueva profundidad a los personajes. Con escenografía de Ernest Pignon-Ernest, esta Fierecilla es única: su escalinata semicircular se divide en dos y luego se une, una referencia directa a todos aquellos que pasan sus vidas buscando a su otra mitad para poder sentirse plenos (ésta es la interpretación que Maillot hace de los personajes de la obra). Ballet Bolshoi - Olga Smirnova en La Fierecilla Domada de Jean-Christophe Maillot. © Emma Kauldhar. El ballet comienza con el Ama de Llaves, un personaje inventado por el coreógrafo para que incluso Gremio encuentre una pareja, preparándose para el espectáculo delante de la cortina roja de la ROH. Mientras los músicos charlan en el foso, Anna Tikhomirova se arregla las uñas, se pone las zapatillas de punta y estira las piernas antes de levantarse para aplaudir al director de orquesta Igor Dronov. Ella está lista y la actuación puede comenzar. ¡Genial! En el papel de la temperamental Catalina, Ekaterina Krysanova es absolutamente indomable y Artemy Belyalov, encarnando a su padre Bautista, se lleva toda nuestra simpatía en su intento de casarla. Vladislav Lentratov interpreta al volátil Petruchio, un papel que le permite poner a prueba su destreza para la comedia y, aunque estamos más acostumbrados a verlo como príncipe elegante o intrépido corsario, demostró que tiene suficientes habilidades interpretativas para defender también papeles de este tipo. Cuando finalmente llega tarde para la boda, su ebriedad es absolutamente convincente y Krysanova, a pesar de intentar despreciarle con todas sus fuerzas, ve su amor aflorar y no puede reprimir llenarlo de caricias. En el papel de su hermana más joven Bianca, Olga Smirnova también compuso un papel creíble y estuvo adecuadamente acompañada por el vivaz Lucencio de Semyon Chudin. Ballet Bolshoi - Vladislav Lantratov y Ekaterina Krysanova en La Fierecilla Domada de Jean-Christophe Maillot. © Emma Kauldhar. En otro de los elencos pudimos ver a Kristina Kretova, Denis Savin, Nina Kaptova y Artem Ovcharenko quienes, aunque no tan inmersos en sus personajes, también los defendieron bien. Este ballet está acompañado por un maravilloso collage de fragmentos de Shostavokovich y sirvió para mostrar las excelentes habilidades de la compañía. La temporada también incluyó una puesta en escena de El Corsario de Ratmansky/Burlaka y El Lago de los Cisnes de Grigorovich.

Lydia Radetsky
Traducción por Jesús R. Gamo